†ALUCARDA†

Oigo cómo ríen desde el piso de arriba. Alcohol para mojar los ojos, cocaína para que crezca, moja, crece, marihuana para rendirse y un relajante muscular para El Muro.
La gente cree que la mayoría de jóvenes no aprecia la buena música: Todo es mentira. Ellos dicen que nosotros no comprendemos cuando en realidad cada generación es una copia casi idéntica a la anterior, solo cambian los matices, que, al fin y al cabo, son un tono rosáceo o índigo, a quién cojones le importa.
Sergio fue la persona que me enseñó lo importante que es una palabra contundente en una frase, no dejar a nadie indiferente, para bien o para mal, es lo más importante, al fin y al cabo ¿quién somos si nadie dice nuestro nombre en voz alta?
Yo sabía lo que era; todo el mundo giraba a mi alrededor y a mí me importaba una mierda que el cielo fuese violeta nochoso o verde mañanenco. El caso es que nada saldría ni bien ni mal, ni todo lo contrario. ¿Qué cojones importaba?
Eso era lo que él decía. Y después todos bailábamos cualquier canción que sonase en su club.
The wild ones